Que trabajen los romanos, que tienen el pecho de lata.
Tal debe ser lo que piensan la mayoría de revolucionarios, paramilitares, terroristas, y no pocos agentes de la ley y otros elementos parasitarios de sistemas en los que se permite que dormiten la complacencia y la vagancia. Por eso ETA ha volado el aparcamiento de la T4 del aeropuerto de Barajas.
¿Qué tendrá que ver?, preguntan ustedes, y yo les respondo. ETA, sus miembros, necesitan, de forma desesperada, aferrarse a la vida que han llevado desde hace décadas, tanto ellos como todo el entramado social existente a su alrededor, que no es tan pequeño como los sucesivos gobiernos de este país nos han querido vender a lo largo de los años. Para justificar su forma debida la "revolución" abertzale debe ser continua y, logicamente, no tener fin, ya que de otra forma quienes se han pasado años en la clandestinidad, sin desarrollar otro trabajo que el de llevar una existencia encubierta y asesina, en el caso del brazo armado, o de recoger impuestos revolucionarios y controlar buena parte del tráfico de drogas, otra fuente de ingresos, de su tierra, dilapidando parte de lo recogido para la "causa" en vicios personales, necesitan, ante todo, un gobierno enemigo.
Todo este asunto de la tregua ha estado muy bien, y lo de dialogar ha dado tiempo a buena parte de los terroristas y su aparato político para tomarse unas vacaciones, pero ya le estaban viendo las orejas al lobo: de aquí a cionco o seis años un referemdum. Es lo que querían, dirán ustedes, indignados. No, no es lo que querían, por que un referemdum, en caso de que saliese como ellos quisieran, daría pié a un proceso pacífico de separaci´ñon del País Vasco, con lo que la existencia de ETA deja de estar justificada, al haber obtenido lo que querían. En caso de que el referemdum no les fuese favorable, tampoco tendría muchjo sentido su existencia, pues el pueblo vasco al que dicen representar, les habría dado la espalda. Si, luego se puede decir que estaba todo amañado y que la minoría abertzale sigue estando opromida, y... pero el caso es que habrían quedado gravemente deslegitimados.
Así pues a ETA no le convenía, ni le conviene, ni le convendrá, que se lleve a cabo un proceso real que lleve, de ninguna de las maneras, a la independencia del País Vasco, ya que esto supondría perder su clandestinidad, su labor, su razón de ser y, de repente, tendrían que ponerse a trabajar. Eso por no mencionar el hecho de que, una vez obtenida la hipotética independencia, el caldo político lo iban a remover el PP vasco y el PNV, partidos de clara filiación conservadora, totalmente alejados del pensamiento libertario de los colectivos abertzales (dentro de los cuales debo decir que he encontrado afinidades ideológicas, muchas veces, inesperadas). Nos encontraríamos entonces con unos individuos sin oficio ni beneficio que tenga cabida en una sociedad normal, y que, políticamente, serían ninguneados, lo que podría, con el paso del tiempo, llevar a su desaparición de la escena política vasca. es decir: tendrían que ponerse a trabajar, incorporandose a la vida normal, a puestos de trabajo anodinos, con sus ocho, en el mejor de los casos, horitas, sus sueldos mal pagados, esos jefes inaguantables, la puntualidad... vamos, que lo que ETA necesita es que no se dialoge con ellos, que se les persiga, que se les acose, a ellos y a sus familiares, y si hay alguna torturilla de cuando en cuando, mejor que mejor, por que lo que ETA necesita es venderse como causa justa, martirio de patriotas vascos, y única defensa de las libertades de un pueblo que, el día menos pensado, se dará cuenta de que ni les quiere, ni les necesita ( tampoco al PNV ni a otros muchos partidos políticos, pero eso es harina de otro costal), y por eso lo del atentado en la T4, para matar el proceso de paz, para, con un poco de suerte, poner en el poder, en breve, de nuevo al PP, y si puede ser con un tipo en plan radical, como lo fue el bueno de Jose Mari, de quien estoy seguro que guardan, todos estos hijos de puta, un entrañable recuerdo, mejor que mejor, por que cuanto mas les persigan, mas libertades se recorten, y mas caña se les dé, mas y mas podrán vivir del cuento, mientras que el ciudadano vasco, incluso el que les apoya, tiene que ir, como el pringao que es, a trabajar, como todo hiojo de vecino, sea cual sea su rh.
¿Qué tendrá que ver?, preguntan ustedes, y yo les respondo. ETA, sus miembros, necesitan, de forma desesperada, aferrarse a la vida que han llevado desde hace décadas, tanto ellos como todo el entramado social existente a su alrededor, que no es tan pequeño como los sucesivos gobiernos de este país nos han querido vender a lo largo de los años. Para justificar su forma debida la "revolución" abertzale debe ser continua y, logicamente, no tener fin, ya que de otra forma quienes se han pasado años en la clandestinidad, sin desarrollar otro trabajo que el de llevar una existencia encubierta y asesina, en el caso del brazo armado, o de recoger impuestos revolucionarios y controlar buena parte del tráfico de drogas, otra fuente de ingresos, de su tierra, dilapidando parte de lo recogido para la "causa" en vicios personales, necesitan, ante todo, un gobierno enemigo.
Todo este asunto de la tregua ha estado muy bien, y lo de dialogar ha dado tiempo a buena parte de los terroristas y su aparato político para tomarse unas vacaciones, pero ya le estaban viendo las orejas al lobo: de aquí a cionco o seis años un referemdum. Es lo que querían, dirán ustedes, indignados. No, no es lo que querían, por que un referemdum, en caso de que saliese como ellos quisieran, daría pié a un proceso pacífico de separaci´ñon del País Vasco, con lo que la existencia de ETA deja de estar justificada, al haber obtenido lo que querían. En caso de que el referemdum no les fuese favorable, tampoco tendría muchjo sentido su existencia, pues el pueblo vasco al que dicen representar, les habría dado la espalda. Si, luego se puede decir que estaba todo amañado y que la minoría abertzale sigue estando opromida, y... pero el caso es que habrían quedado gravemente deslegitimados.
Así pues a ETA no le convenía, ni le conviene, ni le convendrá, que se lleve a cabo un proceso real que lleve, de ninguna de las maneras, a la independencia del País Vasco, ya que esto supondría perder su clandestinidad, su labor, su razón de ser y, de repente, tendrían que ponerse a trabajar. Eso por no mencionar el hecho de que, una vez obtenida la hipotética independencia, el caldo político lo iban a remover el PP vasco y el PNV, partidos de clara filiación conservadora, totalmente alejados del pensamiento libertario de los colectivos abertzales (dentro de los cuales debo decir que he encontrado afinidades ideológicas, muchas veces, inesperadas). Nos encontraríamos entonces con unos individuos sin oficio ni beneficio que tenga cabida en una sociedad normal, y que, políticamente, serían ninguneados, lo que podría, con el paso del tiempo, llevar a su desaparición de la escena política vasca. es decir: tendrían que ponerse a trabajar, incorporandose a la vida normal, a puestos de trabajo anodinos, con sus ocho, en el mejor de los casos, horitas, sus sueldos mal pagados, esos jefes inaguantables, la puntualidad... vamos, que lo que ETA necesita es que no se dialoge con ellos, que se les persiga, que se les acose, a ellos y a sus familiares, y si hay alguna torturilla de cuando en cuando, mejor que mejor, por que lo que ETA necesita es venderse como causa justa, martirio de patriotas vascos, y única defensa de las libertades de un pueblo que, el día menos pensado, se dará cuenta de que ni les quiere, ni les necesita ( tampoco al PNV ni a otros muchos partidos políticos, pero eso es harina de otro costal), y por eso lo del atentado en la T4, para matar el proceso de paz, para, con un poco de suerte, poner en el poder, en breve, de nuevo al PP, y si puede ser con un tipo en plan radical, como lo fue el bueno de Jose Mari, de quien estoy seguro que guardan, todos estos hijos de puta, un entrañable recuerdo, mejor que mejor, por que cuanto mas les persigan, mas libertades se recorten, y mas caña se les dé, mas y mas podrán vivir del cuento, mientras que el ciudadano vasco, incluso el que les apoya, tiene que ir, como el pringao que es, a trabajar, como todo hiojo de vecino, sea cual sea su rh.

